lunes, 19 de enero de 2009

CRUZ DEL CARMEN SENDERO DE LAS HIEDRAS (LUCIA) 28/9/2008


Lucia, es mi hija pequeña, tiene nueve años y una fantasía increíble. Es......¿ Como te lo podría describir.....? Ella vive en el cuento de Alicia en el País de las Maravillas, o con el mismísimo Peter Pan. Es alucinante ver como es capaz de hacer de un lápiz despuntado y mordido una mariposa de mil colores. Lucía está en los scouts. La inscribí aquí porque quería que tuviera alguna convivencia con niños que no fueran del colegio. Ya lleva varias acampadas y varios pateos cortitos. Llevaba varios días dandome la lata para ir con migo de senderismo, que se quería entrenar para cuando los scouts hicieran un pateo más fuerte. Decidí hacer la pista de las Hiedras, ya que era totalmente llana. Yo ya sabia lo que me esperaba con mi hija. Llamé a mi amigo Fredi, por si quería venir y le advertí de las consecuencias. Así y todo se apuntó ("¡Valienteee!"). Iba a ser otra experiencia diferente. Empezamos como siempre tomando un cortadito en el restaurante de la Cruz del Carmen, mientras, Lucía jugaba con el perro de unos caminantes. Como de costumbre cogimos por la pista del corta fuegos. Lucía iba muy entusiasmada, pero pronto sintió la llamada de la naturaleza. ("Papa quiero hacer caca. ¿Donde puedo hacerla? Tienes todo el monte hija"). Fredi y yo nos echamos a reír y Lucía nos miraba con una sonrisa. ("¿Y ahora con qué te limpias el culo?"). ("¡Jooooo!Papaaaa!"). Fredi saco un rollo de papel higiénico y se lo entregó, busco un rincón escondido en un árbol y allí se entretuvo cantando como siempre. Pronto se rompió el equilibrio que existía entre el aroma del brezo y la suave brisa mañanera. El paso era bastante lento, Lucìa paraba en todos lados, cuando no era el cordón de la bota era el cinto del pantalón o los picos de una zarza, ("en finn"). Así pasito a pasito, llegamos a la casa forestal, inspeccionamos la casa, perdón, mi hija inspeccionó la casa y luego cogimos por el sendero de la derecha de ésta. El día se había levantado despejado y empezaba a apretar el calor, gracias que caminábamos todo el rato entre la sombra de los árboles que se tocan en las copas. Empezaba a notar un claro rostro de cansancio y aburrimiento en Lucía y una ligera desesperación en la pose de Fredi con los brazos en jarra. Llegamos a la barrera que separa la pista de la carretera, la cruzamos y empezamos a caminar por el arcén de la carretera, no sin quitarle el ojo a Lucía que iba cogiendo grillos por el camino. El sendero se iba marcando claramente justo pegado al arcén, más bien hecho por los caminantes que por los señores de Icona. Pronto encontramos una desviación hacia la derecha. Era el sendero que llevaba hasta el principio de la pista de las Hiedras. Aquí paramos para hacernos unas fotos y "descansar un rato, para que Lucía tomara fuerzas". Proseguimos la marcha, la pista parecía la calle del Castillo: corredores, gente con perros, caminantes, ciclistas.....La verdad es que es una pista que te llama para todo esto, es muy tranquila y la gente viene por aquí a relajarse. No llevábamos un kilómetro caminado cundo a Lucía le entró hambre, lo que aprovechamos para sentarnos y comer unas frutas y unos dulces que habíamos comprado en la Laguna. ("Papaaa" ¿queda mucho?. "Es que estoy cansaaada"). La pista la habíamos empezado al revés, por lo que estábamos casi a 4 Km de donde yo pretendía subir, que era un pequeño sendero que se encontraba justo en el km 1,800, subiendo a mano derecha. Osea, que me quedaba un buen rato de quejas paradas bebidas de agua y toda una serie de parafernalias vacilonas por parte de mi hija. Entre tanto, aprovechaba las paradas de mi hija para hacer alguna que otra foto. Me gusta más esta monte cuando esta lleno de niebla, porque se llena de humedad y las plantas del lugar se quedan mojadas y adquiere unos tonos verdes, brillantes y limpios. Le dije a Fredi que no esperara, que caminara a su paso y así lo hizo. Llegamos al km 1,800, donde mi hija se volvió a parar a beber agua. El amigo Fredi ya había echo toda la pista y venía de vuelta. Empezamos a subir por el sendero con mucho cuidado, ya que en un principio es un poco peligroso por lo estrecho que es. ("¡ Que bieeen una escaladaaa!"). El sendero continua subiendo entre la laurisilva y algunos ejemplares salvajes de flor de mundo, nos encontraremos con una galería de agua, (Fotos). El sendero continua ahora hacia la izquierda. Un ciclista extranjero se nos echa encima . ("Pegdon").("¡Cuidaaao animal! "). El sendero va a dar justo a la pista que baja a la derecha del restaurante,("Paaaaa lleeevame"). Doscientos metros más arriba, culminamos nuestro pequeño y sufrido sendero con mi hija Lucía. Aquí incluyo fotos de otro pateo que hicimos por el mismo sitio con nuestro amigo Juan, solo que bajamos hasta el monte de los pinos y caminamos un rato por esta zona. Se encuentra en el cruce del Moquinal y Pedro Alvarez, con los Batanes. Como decía la cabra de Pepe Monaga: ("Burgguuuuayyy")Flor de mundo
Sendero del monte de los pinos






Casas del Rio






El amigo Juan, Fredi y yo en el centro
CARLOS. ROJAS.

2 comentarios:

Bego dijo...

jajajajajajaja.... Una y no más Santo Tomás....
Seguro que a Lucia a pesar de todo le gustó la experiencia. La guardará como un tesoro o anecdota para contarla a sus amigas. (lo sé por expericia)...

Me supo corto, creo que igual que el pateo a ti...

joselagunero@gmail.com dijo...

Mil gracias por tu blog, llevo meses buscando informacion de los senderos de anaga y me encuentro con esta joya. ¡sin duda lo mejor de lo mejor!, Me estoy aficionando también a patear la isla y lo de Anaga me parece una joya desconocida practicamente por los chicharreros. Tu narrativa es entretenida ¡coño! y tienes eses sarcasmo canario tan nuestro.
Un abrazo
Jose Benenzuela